Consejos de seguridad para freidoras comerciales
Si es la primera vez que utilizas una freidora comercial, no tienes de qué preocuparte. Siempre que sigas prácticas seguras al freír alimentos, puedes ayudar a evitar lesiones tanto para ti como para tus compañeros de trabajo. Conoce más sobre nuestros consejos de seguridad para freidoras a continuación.
Mejores prácticas para usar una freidora de forma segura
Existen varias maneras de protegerte a ti y a los demás al freír alimentos. Estas son algunas de las mejores prácticas que debes tener en cuenta para utilizar una freidora de forma segura:
- Usa el equipo de protección adecuado para la cocina – Al freír alimentos, asegúrate de usar zapatos cerrados con suela antiderrapante para proteger los pies y reducir el riesgo de resbalones, una camisa de manga larga para proteger los brazos y guantes resistentes al calor al manipular la canastilla de la freidora.
- Cambia el aceite con frecuencia – El aceite de freír sucio no solo puede producir humo, sino que también puede darles un sabor a quemado a los alimentos fritos. Además, es más inflamable. Para ayudar a evitar accidentes, cambia el aceite con regularidad. Por lo general, el aceite debe cambiarse después de aproximadamente ocho usos. Consulta también el manual para conocer el procedimiento correcto para cambiarlo y reducir el riesgo de lesiones.
- Revisa regularmente la temperatura del aceite – Si el aceite se calienta demasiado rápido, puede producir humo, quemarse o desbordarse por el exceso de burbujas. Para evitar quemaduras y proteger tanto al personal como a los alimentos, revisa la temperatura del aceite con frecuencia. Se recomienda calentar el aceite a 160 °C para temperatura baja, 180 °C para temperatura media y 190 °C para temperatura alta.
- Evita llenar demasiado la freidora – No agregues demasiado aceite ni demasiados alimentos de manera que el nivel del aceite supere la marca máxima. Si el nivel es demasiado alto, el aceite puede desbordarse o salpicar, lo que podría causar quemaduras o crear una superficie de trabajo peligrosa y resbaladiza.
- Haz que inspeccionen la freidora periódicamente – Con el tiempo y el uso, el equipo se desgasta. Una de las mejores maneras de evitar daños en la freidora que puedan provocar problemas más adelante es solicitar que un técnico de servicio certificado inspeccione la unidad. Las revisiones periódicas pueden ayudar a prevenir distintos tipos de fallas.
Limpieza de la freidora
Limpiar una freidora comercial es una parte importante del mantenimiento preventivo. Cuando termines de usar la freidora, asegúrate de apagarla y desconectarla para que el aceite pueda enfriarse. Espera hasta que la freidora esté completamente fría antes de limpiarla. Antes de comenzar a tallar, deberás desechar el aceite. Una manera adecuada de desechar el aceite de cocina es verterlo en un recipiente metálico que pueda cerrarse y depositarlo en la basura. NO viertas el aceite por el desagüe. Cuando se enfríe por completo, puede solidificarse y obstruir las tuberías.
En algunas zonas existen centros que reciclan aceite de cocina usado. Verifica si hay algún punto de recolección cercano y si acepta aceite usado para fabricar jabón, biodiésel y otros productos.
¿Qué hacer si algo sale mal al freír?
Los accidentes pueden ocurrir. En caso de una emergencia, es importante estar preparado. Estas son algunas situaciones que pueden presentarse y cómo responder correctamente:
- El aceite produce humo – Apaga la fuente de calor y deja que el aceite se enfríe.
- El aceite se incendia – Apaga la fuente de calor y sofoca las llamas con una tapa grande o una manta contra incendios. Usa un extintor si tienes uno cerca.
Si se produce un incendio por grasa, nunca viertas agua sobre las llamas. El agua puede hacer que el aceite salpique y que el fuego se propague. Utiliza una tapa, una charola para hornear o un extintor y llama a los servicios de emergencia.
